sábado, 5 de agosto de 2017

Objetivos de Desarrollo del Milenio y los Objetivos de Desarrollo Sostenible

Cuando en el año 2000 se establecieron los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), muchos pensaron que sus metas eran tan ambiciosas que no podrían alcanzarse. Este año, cuando se vence el plazo para su cumplimiento, los logros conseguidos demuestran que no ha sido así.
Durante los últimos 15 años, 700 millones de personas han salido de la pobreza, se ha salvado la vida de 48 millones de niños menores de 5 años y 5,9 millones de niños han escapado de las garras de la malaria.
En este marco de logros y progresos, llegan los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y la Agenda 2030, una nueva hoja de ruta que representa una oportunidad para incorporar las lecciones aprendidas en el proceso anterior y llegar a los niños que, por diversos motivos, se han quedado fuera del progreso y el desarrollo.

ODS: ¿Qué ha cambiado?

Pero, ¿qué diferencias hay entre los ODM y los ODS? ¿Ha cambiado solo el nombre o hay algo más? En UNICEF os queremos resumir los 5 cambios más significativos que introducen los ODS en la agenda de desarrollo de los próximos años:
Sostenibilidad. La nueva hoja de ruta pone en el centro un cuestión que había permanecido en un segundo plano en los últimos 15 años: el modelo actual es insostenible. Si queremos garantizar la vida y los derechos de las personas y el planeta tierra, el modelo a seguir tiene que ser sostenible. 

Equidad. Los ODM se basaban en promedios nacionales y no contaban con la realidad de las comunidades más vulnerables y alejadas. Los ODS incluyen un enfoque en el que se tienen en cuenta más parámetros que reflejan mejor la realidad para poder trabajar con ella.

Universalidad. Mientras los ODM trabajaban las metas solo en los países en desarrollo, los ODS establecen que no se puede hablar de agenda de desarrollo si no se asume que todos los problemas están interconectados y hay que abordarlos desde todos los países. 

Compromiso. A diferencia de los ODM, los ODS comprometen por primera vez a todos los países del mundo. Esto significa, por ejemplo, que el Gobierno de España tendrá que aplicar la Agenda 2030 en sus políticas internas, lo que supone un cambio sustancial con respecto a los ODS. 

Alcance. Frente a los 8 ODM, ahora tenemos 17 ODS con 169 metas a alcanzar. Aunque pueda parecer ambiciosa, la nueva Agenda no ha querido dejar de lado cuestiones que considera fundamentales como el empleo digno o el cambio climático.

ODS: Un año clave

2015 es un año clave. Este es el año en el que comenzamos a trabajar por el reto de alcanzar el desarrollo para todas las personas y hacerlo de forma sostenible. Los resultados tendrán un impacto directo en todos los gobiernos, ciudades y ámbitos de nuestra vida. 
Desde UNICEF, tenemos el compromiso de trabajar para poner a los niños y niñas en el centro de todas las decisiones. Porque los próximos 15 años marcarán su futuro y el de toda la humanidad. 
Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM)
Objetivo 1
Erradicar la pobreza extrema y el hambre
Objetivo 2
Lograr la enseñanza primaria universal
Objetivo 3
Promover la igualdad entre los sexos y el empoderamiento de las mujeres
Objetivo 4
Reducir la mortalidad de los niños menores de 5 años
Objetivo 5
Mejorar la salud materna
Objetivo 6
Combatir el VIH/SIDA, la malaria y otras enfermedades
Objetivo 7
Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente
Objetivo 8
Fomentar una alianza mundial para el desarrollo

Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)
Poner fin a la pobreza en todas sus formas en todo el mundo
Poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición, y promover la agricultura sostenible
Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades
Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos
Lograr la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de todas las mujeres y niñas
Garantizar la disponibilidad de agua y su ordenación sostenible y el saneamiento para todos
Garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos
Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos
Construir infraestructura resiliente, promover la industrialización inclusiva y sostenible y fomentar la innovación
Reducir la desigualdad en y entre los países
Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles
Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles
Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos
Conservar y utilizar en forma sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible
Proteger, restablecer y promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres, efectuar una ordenación sostenible de los bosques, luchar contra la desertificación, detener y revertir la degradación de las tierras y poner freno a la pérdida de la diversidad biológica
Promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible, facilitar el acceso a la justicia para todos y crear instituciones eficaces, responsables e inclusivas a todos los niveles
Fortalecer los medios de ejecución y revitalizar la alianza mundial para el desarrollo sostenible

Biopolítica y Salud Publica

La relación entre seguridad y salud ha sufrido una evolución desde el modelo disciplinario de Policía Sanitaria, ligada a la aplicación del orden (sanitario y moral) establecido, al más biopolitico de Promoción de la salud, que interviene para custodiar el derecho de la salud. Esta promoción encuentra fáciles y necesarias alianzas con otros profesionales y dispositivos comunitarios socioeducativos y policiales, al compartir la población vulnerable, objeto de la intervención, y los enfoques y métodos preventivos. Finamente, reflexionamos si el actual desmantelamiento de estos dispositivos biopoliticos comunitarios, fruto de los recortes sociales, aumentarán la mala salud y la inseguridad ciudadana. Lo que puede llevar a una regresión de la Salud Pública al modelo de Policia sanitaria. Y de los dispositivos educativos, médicos y policiales a las técnicas disciplinarias y normativas.

¿Qué es la promoción de la salud?


La promoción de la salud permite que las personas tengan un mayor control de su propia salud. Abarca una amplia gama de intervenciones sociales y ambientales destinadas a beneficiar y proteger la salud y la calidad de vida individuales mediante la prevención y solución de las causas primordiales de los problemas de salud, y no centrándose únicamente en el tratamiento y la curación.


La promoción de la salud tiene tres componentes esenciales:

1. Buena gobernanza sanitaria

La promoción de la salud requiere que los formuladores de políticas de todos los departamentos gubernamentales hagan de la salud un aspecto central de su política. Esto significa que deben tener en cuenta las repercusiones sanitarias en todas sus decisiones, y dar prioridad a las políticas que eviten que la gente enferme o se lesione.
Estas políticas deben ser respaldadas por regulaciones que combinen los incentivos del sector privado con los objetivos de la salud pública, por ejemplo armonizando las políticas fiscales que gravan los productos nocivos o insalubres, como el alcohol, el tabaco y los alimentos ricos en sal, azúcares o grasas, con medidas para estimular el comercio en otras áreas. Asimismo, hay que promulgar leyes que respalden la urbanización saludable mediante la facilitación de los desplazamientos a pie, la reducción de la contaminación del aire y del agua o el cumplimiento de la obligatoriedad del uso del casco y del cinturón de seguridad.

2. Educación sanitaria

Las personas han de adquirir conocimientos, aptitudes e información que les permitan elegir opciones saludables, por ejemplo con respecto a su alimentación y a los servicios de salud que necesitan. Tienen que tener la oportunidad de elegir estas opciones y gozar de un entorno en el que puedan demandar nuevas medidas normativas que sigan mejorando su salud.

3. Ciudades saludables

Las ciudades tienen un papel principal en la promoción de la buena salud. El liderazgo y el compromiso en el ámbito municipal son esenciales para una planificación urbana saludable y para poner en práctica medidas preventivas en las comunidades y en los centros de atención primaria. Las ciudades saludables contribuyen a crear países saludables y, en última instancia, un mundo más saludable.

¿Qué es la Salud Pública ?

El enfoque de salud pública basado en el género parte del reconocimiento de las diferencias entre el hombre y la mujer. Ello nos sirve para...